miércoles, 18 de abril de 2007

A buenas horas mangas verdes...

Este pasado Febrero Aznar por fín declaró públicamente que "en Irak no hay armas de destrucción masiva" y que "tengo el problema de no haber sido tan listo de saberlo antes". Pues desde que se supo que no había armas de destrucción masiva ha llovido mucho ya. Este momento no se puede establecer un día concreto, fue el tiempo el que, poco a poco, fue dando la razón a aquellos que pensaban (sin pruebas) que el régimen irakí no tenía esas armas, sin embargo podríamos marcar el día en que dimite David Kay, jefe de la misión encargada de encontrar, sin éxito, armas de destrucción masiva en Irak, como el punto y final de la búsqueda: 21 de enero de 2004.

Desde ese día hasta el 14 de marzo de 2004 el Presidente del Gobierno Español no se dignó a reconocer que había sido engañado por la administración Bush (si fue una invención para ir a la guerra), o que la propia administración americana nos había arrastrado en su error (si fue un error). Y lo que es más censurable, Aznar no pidió explicaciones al Presidente Norteamericano, y no sólo eso, sino que además no le exigió responsabilidades ante la opinión pública mundial. Reconocer los errores es de sabios.

Traer las tropas españolas entonces de vuelta habría sido un buen tirón de orejas para Bush y habría acallado las voces de quienes le acusaban de "acólito" (por decirlo educadamente) de Bush. Además habría dejado en fuera de juego a Zapatero, que no podría habernos hecho parecer "débiles" a los ojos de los terroristas islamistas cuando se trajo las tropas de vuelta de forma tan "en retirada" después de haber sido ATACADOS por un enemigo exterior y perdido a 192 ciudadanos inocentes.

Conclusión: Aznar reconoce demasiado tarde algo que pudo haber hecho desde el 21 de enero de 2004 hasta el 14 de marzo del mismo año, siendo el Presidente de España. Desperdició la oportunidad de: poner en evidencia a los EE.UU., dejar en "fuera de juego" a Zapatero, acallar las críticas de los "no a la guerra", demostrar que un Presidente es también persona y que siendo engañado o arrastrado a un error puede reconocerlo y rectificar, y, sobre todo, dejar a España con el orgullo intacto al exigir explicaciones y responsabilidades a la primera potencia económica y militar del mundo, demostrando que, al Reino de España, no se le engaña impunemente.

1 comentario:

Unknown dijo...

Cómo bien dijo una día Miguel de Cervantes, una mentira de poca consideración es la que se dice sin ánimo perjudicar al prójimo y en provecho y crédito del que la dice. Pues bien, La administración Bush, mediante su insistencia desenfrenada e irrisoria en "democratizar" Irak, intenta poner de manifiesto a la población mundial una realidad futura en dicho país, que nunca tendrá lugar. Ello porque la que por desgracia es la primera potencial mundial, pretende hacer creer a Occidente que la decisión fundada en la pacificación y ocupación militar de Irak es sólo una medida favorable para todos. Pues bien, el engaño ya está escrito, y por tanto ahora es cuando la socieda mundial,y sobre todo la Europea debe tomar conciencia del perjuicio que ello supone para todos y de cuáles son lo verdaderos objetivos que EE.UU. pretende con la ocupación militar de Irak